La serie de fotografías de Elena de la Rúa habla de los tesoros guardados en urnas de cristal y del hombre y su afán de poseer, guardar y coleccionar todo o bello que encuentra en su camino; en una urna; o en una fotografía…
Esta exposición narra la eterna crónica del hombre persiguiendo el secreto de la belleza y la inevitable tristeza de su fracaso.
La manera de entender la fotografía en este trabajo está ligada al arte pictórico y remite a géneros clásicos explorando las fronteras entre paisaje y bodegón.
Las fotografías muestran en la poética de sus pequeñas sutilezas la tensión creada entre la belleza y la tristeza y entre el orden de lo artificial y el capricho de lo natural.
En definitiva, una mirada atemporaldonde convive la visión clásica con estructuras actuales a favor del equilibrio y los detalles.